El rejuvenecimiento sub-ablativo

La tecnología del láser fraccionado está especialmente diseñada para combatir las arrugas que provocan el envejecimiento de la piel del rostro pero, a diferencia de otros tratamientos, éste va más allá de los métodos fraccionales ablativos tradicionales. El láser fraccionado ofrece una garantía de resultados visibles con periodos mínimos de recuperación. Además, es la primera tecnología de radiofrecuencia sub-ablativa en el mundo.

Es un tratamiento de radiaciones electro-magnéticas con radiofrecuencia fraccionada que calienta las capas profundas de la piel, actuando sobre el colágeno envejecido y ocasionando heridas microscópicas. De esta forma, la zona no tratada colabora en la rápida reparación del tejido y en la restauración del colágeno y las fibras de elastina. De esta manera, se rejuvenece la piel desde las capas más profundas y con un daño epidérmico mínimo.

El aplicador ergonómico administra energía de radiofrecuencia bipolar a través de una matriz de 64 electrodos –puntos de pasaje de energía-. La energía emitida genera un calentamiento dérmico profundo en la zona tratada, induciendo una lesión en la dermis que provoca una respuesta de cicatrización. Esta respuesta es muy rápida ya que el tejido circundante, al no estar afectado por el calor acelera el proceso de cicatrización de la piel lesionada. El resultado es una piel con aspecto más firme y rejuvenecido en menos tiempo.

 

Este rejuvenecimiento sub-ablativo ayuda a mejorar el aspecto general de la piel en cuanto a:

  • Arrugas.
  • Flacidez.
  • Cicatrices.
  • Cicatrices de acné.
  • Discromías faciales.
  • Tono y textura.
  • Lesiones superficiales.
Láser fraccionado

Utiliza la radiofrecuencia bipolar fraccionada, de forma que consigue un mayor calentamiento de la dermis con una menor alteración en la superficie de la piel. Gracias a esto disminuyen los riesgos asociados a los tratamientos con láser, especialmente la pigmentación post operatoria.

Habitualmente se necesitan entre 3 y 4 sesiones (a lo largo de 4 meses), y en la mayoría de los casos, la mejoría se aprecia desde la primera sesión. Además el tiempo de recuperación es mínimo, por lo que los pacientes podrían retomar a sus actividades habituales rápidamente.

Estos resultados han sido probados en estudios clínicos realizados por profesionales médicos reconocidos a nivel mundial, que aseguran la efectividad del equipo así como la satisfacción de los pacientes.